Recomendación de videojuegos

Enviado por Diana Recio de Ramos – Directora General.
Nuestros amigos de Interaxion nos han compartido ésta lista con los videojuegos más populares del 2016 para consola o computadora.
Aparece en ella la descripción del juego, la calificación técnica y la valoración de contenidos. También se añade el tráiler del videojuego, para hacerse una idea mejor antes de comprarlo.
La lista está pensada para padres que desean darle a sus hijos el videojuego adecuado. 
Los videojuegos están divididos principalmente por edades (recomendados para todos, juegos con algunas restricciones y desaconsejados).
Les invitamos a consultarla.
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¡Totalmente Discovery!

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Con gran orgullo hemos recibido la noticia de los excelentes resultados de dos de nuestras ex alumnos que cursaron sus estudios en Discovery desde maternal hasta preparatoria. Ellas son María Ana y Ana Lourdes Morales Herrerías. Gemelas, idénticas casi como las gotas de agua e idénticas en responsabilidad, entusiasmo y compromiso.

Hoy el Tecnológico de Monterrey nos envía estas dos cartas de felicitación para nuestra comunidad y para ellas donde Ceneval las está reconociendo por haber obtenido excelentes resultados en la evaluación. Ceneval reconoce a menos del 1% de alumnos que presentan el examen a nivel nacional por lo que recibir este reconocimiento es un gran logro.

Felicidades a Ana Lourdes y María Ana, a sus padres y a todos los profesores que durante toda su educación escolar sentaron las bases para que ellas lograran este gran reconocimiento. Son alumnos #TotalmneteDiscovery.

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“Caridad”

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Enviado por Abril Ruiz Lorenzo – Alumna de 10º grado de preparatoria.

La caridad para mí es el ayudar al prójimo desinteresadamente. En la actualidad y a lo largo de la historia, la caridad ha sido protagonista por haber recordado a las personas que cuando todo parece perdido y todos parecemos enemigos, somos sociedad, somos humanos, es decir, estamos juntos en el viaje de la vida.

La caridad es la virtud que te hace más humano y feliz al sentir la satisfacción de ayudar y mejorar las cosas para alguien; por la caridad tú te vuelves más feliz, te ayudas al ayudar.

El ser caritativo no es sentir lástima ni sentirse superior por hacer servicios, es ponerse en los zapatos del otro y con respeto ayudar.

Caridad es respetar diferentes puntos de vista y que estos no determinen si ayudas o no.

La caridad nos impulsa a reventar nuestra burbuja de bienestar para tomar en cuenta otras vidas; es apoyar y dar esperanza a quienes lo necesitan.

 

¿Qué hacer para que los niños comprendan lo que leen?

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Aparte de la alimentación y la obediencia ante las jerarquías dentro del seno del hogar, el hecho de lograr que los niños entiendan lo que leen, es una de las tareas más complejas durante el proceso de educación.

 

Independientemente de su nivel de discernimiento racional y, también, de que se trate, o no, de un pequeño con hiperactividad y/o déficit de atención, la lectura es indispensable desde las edades más tempranas, por lo que aquí mencionaremos algunas estrategias para comprender, con más facilidad,  lo que están leyendo.

 

Parecería innecesario mencionarlo pero la práctica en la lectura es el primer paso.

 

  1. Practicar leyendo mucho: mientras más lea un niño, mayor será su comprensión de lectura. Sin embargo, no se trata de obligarlo a leer lo que nosotros pensemos es lo más recomendable para él. Es importante que él elija.

 

Para que los niños entiendan lo que leen, es fundamental proveerles libros que llamen su específica atención (y no la nuestra, reiteramos).

De otro lado pero en el mismo orden de ideas, es imprescindible que el pequeño lea contenidos que dispongan de un vocabulario, que sea comprensible para él.

 

Si, por ejemplo, al niño le gustan los comics, debemos incentivarlo a que los lean con bastante frecuencia, por más que nosotros los consideremos superfluos. Una estrategia muy bienvenida, será comentar en familia lo que el chico ha leído y comprendido en los comics mismos.

 

  1. Leer junto a él. En cierta medida, cuando un niño está leyendo un texto desconocido, se está “enfrentando” a algo que le puede resultar un tanto “atemorizante”.

 

Pero, si lo acompañamos, se sentirá protegido, al tiempo que entenderá que está siendo apoyado, para disipar las dudas que le genere la lectura misma.

 

  1. Hacer que relacione el texto con sus propias experiencias.

 

Mientras el pequeño lee, es importante ir formulándole preguntas sobre lo leído, al tiempo que le podemos incentivar a que se anticipe a lo que va a suceder dentro del texto.

 

Podremos medir su nivel de comprensión, haciéndole preguntas tales como “¿qué crees que sucederá luego?” o “¿Tú qué harías si estuvieses haciendo parte de esa historia?”, “¿ A ti, te ha sucedido algo parecido?”

 

4.- Si no está comprendiendo, no presionarlo ni enojarse con el.

 

Se sentirá agobiado, al pensar que no es capaz. Su nivel de autoestima, a futuro, se podría ver menoscabado.

 

Mejor será, entonces, cambiarle de texto (o de libro), dado que es posible que el que está leyendo, no sea el adecuado o no es para un niño de su edad.

 

Hay muchas mas estrategias para comprender lo que se lee y hay que empezar desde que son bebés a mostrarles libros y a leerles en voz alta, explicándoles el texto y preguntándoles que está pasando y que es lo que les está gustando de el.

 

Fuente:

Creciendo en familia.

En mi vida “La Elegancia”

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Por Renatta Oviedo – Alumna de preparatoria.

La elegancia es un elemento mas de nuestros comportamientos, modos y aptitudes, ya sea sociales o de moda. Para tener elegancia hay tres puntos importantes que uno debe poner en práctica: la educación, la delicadeza y la cultura. La elegancia es una cualidad humana con la que podemos siempre elegir lo mejor.

 

La elegancia es tanto interior como exterior. Interior por el modo de ser en relación a ser íntegro, positivo y armonioso; e modo de vivir, estar, vestir, moverse y relacionarse con las personas del entorno con gracia, delicadeza, nobleza, sencillez y respeto, siempre mostrando porte y naturalidad.

“La simplicidad es la clave de la verdadera elegancia” –Coco Chanel

En la elegancia hay 4 cosas que una persona debe practicar para tener buen porte; en lo estético – estilo propio de cómo presentarse y la actitud que va definiendo la intimidad personal; ser natural, las cosas no deben ser fingidas y debe haber espontaneidad y autenticidad, ser natural lleva a ser una persona moralmente buena ya que siempre sabrá que es lo mejor por elegir y como actuar; ser bello hablando de ser una imagen de figura armoniosa mediante el aspecto , lenguaje, conducta y compostura; ser inteligente y tomar decisiones que engrandezcan.

Todos los valores se unen de forma que si eres elegante también desarrollas el valor de ser inteligente y coherente. Uno no nace sabiéndolo ni mucho menos teniéndolo pero para las personas que piensan que ser elegante es solo ser quien eres sin fronteras o reglas al igual que sin límites, están equivocados. La elegancia es ser único y darse a respetar, no dejarse llevar por el ambiente o modo de pensar de los demás.

            En lo personal yo si llevo este valor muy en alto y lo voy practicando en mi vida porque va formando quien soy y me va identificando como persona.

Voy yo misma imponiendo una moda y dándome a conocer de una manera reservada y con porte. Ser elegante es también para mi, actuar conforme al bien y llenarte de conocimientos y virtudes para no fingir ni pretender nada.

Bibliografía:

http://www.saludalia.com/vivir-sano/la-importancia-de-la-elegancia-para-tu-salud

http://www.todamujeresbella.com/11650/como-ser-una-mujer-elegante/

Escuela personalizada: ¿Lo intentamos?

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Artículo publicado originalmente en el blog: Tiching.com por Iolanda López Iglesias.

Llega el final de curso y con él las cientos de reuniones a las que debemos asistir todos aquellos que nos dedicamos al maravillo mundo de la educación. Y digo maravilloso porque así lo creo y especialmente lo siento.

Salgo de una larga reunión algo cabizbaja y pensativa. He asistido a una de esas maratonianas y agotadoras juntas evaluativas donde aparecen nombres de alumnos, vivencias con las familias, recuerdos de los nueve meses del curso, anécdotas que nos han hecho reír o sufrir, porcentajes, cifras y más datos. A veces me planteo si realmente sirve para algo tanto análisis. Asignamos números a nombres, establecemos grados a las competencias… ¿debe ser tan matemática la evaluación?

Ha sido una reunión intensa donde el objetivo principal era evaluar a los alumnos y a los cursos donde pertenecen y el paso de las horas nos ha llevado a acabar reflexionando sobre el futuro incierto y temido de la educación. Un gran grupo de los asistentes, todos ellos docentes, psicopedagogos y psicólogos, coincidíamos en detallar que nos aventuramos a un futuro convulso, cambiante, difícil. No me cuesta afirmar que falta confianza y quizás también mucho optimismo. Mientras volvía hacia casa pensaba ¿no se repite la historia? ¿Cuándo ha existido una época donde las instituciones educativas, las familias, los docentes y los alumnos opinaban lo mismo y remaban en la misma dirección teniendo claro el objetivo final al que llegar?

No quiero pecar de optimista y de insensata, pero esta actitud negativista no nos conduce a nada.  Sé lo que pasa en las aulas, sé que el trabajo en ellas no es siempre fácil. Los responsables de las aulas de nuestro país nos sentimos vulnerables ante los continuos cambios que el mundo loco y diverso donde habitamos nos exige con prepotencia y, en ocasiones, dureza. Recibimos críticas continuas a nuestras actuaciones y decisiones por familias y otras instituciones. ¿Quién es capaz de no opinar sobre educación en estos días aunque no se dedique a ella?

El cuerpo docente nos hemos convertido en un grupo heterogéneo donde la esperanza y la desesperanza, las ganas y el desánimo, el cansancio y el entusiasmo forman tándems vivos que deambulan por los pasillos de las escuelas y son capaces de acabar aportando inestabilidad, abatimiento y un alto grado de derrotismo.

Va… ¿por qué no lo intentamos?

Sé que hay mucho por mejorar, la escuela actual no está ofreciendo una respuesta educativa personalizada capaz de responder las necesidades educativas de todos los discentes, ofreciéndoles un aprendizaje profundo y estimulante.  Pero se intenta, de verdad que se intenta, se trabaja duro para hacer el trabajo bien, pero no siempre se consigue. Muchos alumnos pasan por las aulas sin poder desarrollar su talento, robándoles la oportunidad de llegar allí donde pueden llegar, desperdiciando tiempo y talento.

Los docentes habitamos dentro de nuestras aulas y dudamos de lo que hacemos. Desconfiamos de nuestra formación al compararnos con otros profesionales que trabajan en realidades diferentes que las nuestras,  sospechamos lo que queremos trabajar con nuestros alumnos pero nos desorienta ver un futuro próximo tan inestable, nos falta la fuerza para actuar y ponernos a caminar en otras direcciones más apropiadas. Vivimos atemorizados por el alto porcentaje de posibilidades que existen que nos vuelvan a cambiar los temarios, cambios impulsados por “expertos en educación” y responsables de cambiar decretos y leyes que nunca han pisado un aula y no saben qué se necesita dentro de ellas.

Sigo caminando, miro al frente y pienso que no nos merecemos acabar con este ánimo el curso. No es justo, con todo lo que hemos trabajado durante tantos meses y tampoco lo es para las familias que confían en nosotros y los alumnos que nos han otorgado el papel de guías y acompañantes de un viaje hacia el desarrollo personal, social y académico.

El Informe Delors (1996) insistía en la necesidad de la personalización en la educación: “La Educación tiene la misión de permitir a todos sin excepción hacer fructificar todos sus talentos y todas sus capacidades de creación, lo que implica que cada uno pueda responsabilizarse de sí mismo y realizar su proyecto personal”. ¡Qué maravilloso objetivo!

En este proceso de aprendizaje el docente se convierte en una pieza clave, en un agente de cambio para ofrecer una respuesta personalizada a todos los alumnos. Adquiere un papel fundamental en la identificación de los intereses y dificultades y la atención de los alumnos para beneficiar así el desarrollo óptimo de su potencial, pero esto, sin motivación, no es posible.

Va… ¿por qué no lo intentamos?

Para hacer frente a los retos del s.XXI será indispensable establecer nuevos objetivos educativos pero sin ganas, ilusión y trabajo cooperativo entre los docentes, las familias y los alumnos no será posible. Estos deberán focalizarse en generar oportunidades para incrementar las posibilidades creativas y favorecer el despertar de la curiosidad intelectual, el sentido crítico y la autonomía personal para descifrar y comprender la realidad. La educación debe ser acción, movimiento, transformación y evolución.

Este nuevo enfoque debe centrarse en el alumno, pero en todos ellos. Cada uno posee el derecho y el deber de ser protagonista de su vida y su aprendizaje, siendo responsable de sus actos, decisiones, pensamientos, etc.

Se precisa una Educación Personalizada, que no se encuadre en un currículo uniforme e  idéntico en contenido y velocidad, sino que permita un aprendizaje más profundo, flexible y creativo. Necesitamos una escuela moderna donde se utilicen técnicas de enseñanza-aprendizaje activas y participativas que promuevan un aprendizaje más cercano a la realidad, cooperativo, donde las diferentes disciplinas se solapen de forma natural, donde las tecnologías digitales fomenten la actualización de las prácticas pedagógicas más convencionales y permitan dar respuesta a la diversidad en el aula y a las exigencias actuales y de futuro.

La escuela, liderada por un profesorado entusiasta, como ente vivo debe asumir el compromiso de transformarse al igual que lo hace la sociedad,  los alumnos, sus familias y las administraciones,  impulsando reformas y cambios en sus políticas, métodos y programas educativos. No sabemos cómo será el futuro en la educación, pero lo que sí que podemos afirmar es que será diferente, cosa que implicará reinventarse y modificar muchos aspectos.  Por ello la educación debe ser íntegra, es decir, que permita la adquisición no únicamente de conocimientos y destrezas sino de competencias que capaciten a la persona para la vida fomentando su bienestar personal y social con el gran objetivo de ser feliz.

Conocer a cada alumno, definir un plan de trabajo individual para cada uno de ellos buscando aquellas estrategias que le permitan hacer brillar sus destrezas y competencias particulares dentro y fuera del grupo para llevar una vida autónoma y llena de significado. Si partimos de la premisa que los discentes no son todos iguales, no podemos enseñar a todos de igual manera y lo mismo.

Va… ¿por qué no lo intentamos?

  • Tengamos confianza en que seremos capaces de acompañar a los alumnos en su proceso de aprendizaje, compartiendo camino, ilusiones y esperanzas.
  • Prioricemos la dotación de conocimientos, destrezas, competencias y habilidades que permitan a nuestros alumnos  vivir la vida con ilusión.
  • Confiemos en nuestras capacidades como buenos docentes y sepamos analizar algunas carencias formándonos para que puedan dejar de serlo.
  • Aprendamos a respetarnos como profesionales preparados porque así lo acabarán haciendo los demás.
  • Creamos que es posible la equidad entendida como una igualdad de oportunidades y recursos.
  • Pensemos y trabajemos para que todo pueda ir a mejor, con esperanza y motivación.
  • Creemos, soñemos, disfrutemos…

Pero ahora no es el momento. Ahora toca descansar, olvidarse de todo un poco. Cerrar ordenadores, carpetas, cuadernos evaluativos. Bajemos las persianas de la clase después de hacer una buena limpieza de lo que ya no sirve, de lo que nos ha aportado mucho pero que ha quedado obsoleto o desgastado. Salgamos de la escuela despidiéndonos, deseándonos unas buenas semanas de lectura, de paseos por la playa o la montaña, de viajes, de lectura, de conversaciones sin prisas y granizados de madrugada. Liberémonos de pensamientos que nos lleven a creer que las cosas no pueden cambiar, porque si que lo pueden acabar haciendo.
Cerremos las aulas para descansar…y soñemos…dando las gracias por poder tener la mejor profesión del mundo.

Diez tips para maestros

Teachers

El saber popular es el conocimiento acumulado a través del tiempo, conocimiento elaborado de manera vivencial, derivado de la experiencia. Qué mejor que tomarlo en cuenta para nuestro quehacer diario; atendiendo a lo que otros han descubierto, podemos transitar por la vida sin desgastarnos aprendiendo por medio del ensayo y error, en aspectos en los que alguien antes ya ha identificado el mejor camino a seguir. Así, volvamos a lo fundamental y ocupémonos de ser mejores.

1.- Trata a los demás como te gusta ser tratado. Todos apreciamos el respeto, la cordialidad, la armonía; no escatimemos ser respetuosos, cordiales y empáticos con los que nos rodean.

2.- Si al hablar no has de agradar te será mejor callar. Al comunicar podemos hacerlo de manera positiva o negativa; podemos decir lo mismo de manera constructiva o hiriente; si tenemos que corregir, manifestar nuestro desacuerdo, señalar un error, hagámoslo con lenguaje propositivo y en privado.

3.- Se atrapan más abejas con miel que con hiel. Y así es en las relaciones entre personas; usar palabras amables nos ayudará a lograr el objetivo con la colaboración, en lugar del sometimiento, del otro; digamos por favor y gracias con mucha frecuencia, saludemos a todo el que se cruce en nuestro camino.

4.- Lo cortés no quita lo valiente. Podemos hacer valer una indicación sin necesidad de usar un mal tono o evidenciar con el lenguaje no verbal nuestro deseo de imponer un criterio. Seamos firmes a la vez que amables.

5.- Nadie enseña mejor que Don Ejemplo. Y resulta que lo que los demás nos ven hacer debe coincidir con lo que nos oyen decir; de otra manera nuestro prestigio, nuestra honestidad, queda en entredicho.

6.- Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan. Resulta que en el mundo de hoy es frecuente dejarse arrastrar por lo que sucede en el entorno y vamos considerando adecuado, por que es usual, aquello que demerita la dignidad. Y retomando la metáfora, si nuestro plumaje se ajusta al de nuestra especie, al de persona, seguiremos adelante aunque sea contra corriente.

7.- El más sabio se equivoca y es de sabios reconocer los errores. Abrámonos a la posibilidad de no tener siempre la razón y dado el caso seamos capaces de ofrecer disculpas con humildad.

8.- Si lloras por no ver el sol no podrás ver las estrellas. Siempre hay algo positivo en todas las situaciones, aún en las más conflictivas y agobiantes podemos aprender y encontrar soluciones novedosas a problemas cotidianos.

9.- No juzgues un libro por su portada. No todo lo que relumbra es oro. Lo más valioso se descubre con los ojos del corazón. No nos dejemos llevar por las apariencias ni por los rumores. Seamos capaces de buscar la verdad guiados por el amor y no por el orgullo.

10.- Lo que te choca te checa. Cuando te molesta algo de alguien nada más porque sí, analízate, probablemente te está reflejando alguna característica de tu persona que te desagrada; procura cambiar eso en ti y seguramente dejará de molestarte en los demás.