¡Exigencia! – Dulcigencia

exigencia-dulcilencia

Enviado por Miss Carmen Ceñal – Directora de Preparatoria

Dulcigencia

Educar es una ciencia y un arte a la vez. Para educar científicamente en la escuela, es necesario contar con los conocimientos derivados de la pedagogía, la psicología y la sociología. Y para hacerlo artísticamente es fundamental ser impecable, dar un toque personal, ser innovador, entregar lo mejor de sí mismo.
Es responsabilidad del docente que el alumno construya día con día una mejor versión de sí mismo desarrollando su autoestima y la identidad personal que necesita para ser un ser humano feliz y miembro contribuyente al bienestar de su familia y la sociedad.
Ser feliz, de acuerdo a su etimología, significa ser fértil, ser fecundo. Partiendo de esto, profesores felices y alumnos felices son aquéllos que aportan a su entorno aquello que lo hace mejor.
Ser feliz hoy en día se confunde con comodidad, poco esfuerzo, satisfacción inmediata. Los profesores tenemos el compromiso de retomar la implicación etimológica de la felicidad y para llevarlo a cabo hay que partir de “porque te quiero, te quiero mejor” y para ello es necesario combinar la exigencia con la dulzura dado que “el camino más corto a la razón es el que se origina en el corazón”
La “dulcigencia” tiene muchos elementos que hay que considerar; es por supuesto un reto doble; es encontrar el equilibrio entre ser firme y ser generoso.
Actuar con “dulcigencia” implica:

1.- Conocimiento – partir de quién es cada quién; sus talentos, sus debilidades, sus sueños, sus miedos. Nadie ama lo que no conoce y cuando se ama se antepone el bien del otro poniendo en juego todo lo que sea necesario para ayudarle a alcanzarlo. Hay que profundizar en el entorno en el que cada uno se desenvuelve: su familia, sus amistades, sus compañeros e incluso la influencia de los medios masivos de comunicación y de las redes sociales.

2.- Ejemplo – no se puede pedir lo que no se pone en práctica; lo que se exige al otro debe haber sido conquistado por quien exige; solo con coherencia se gana la autoridad que permite intentar influir en la vida de quién por su edad busca modelos para construirse.

3.- Buen trato – la amabilidad no está reñida con la exigencia; los logros buscados serán más fácilmente alcanzados cuando se es respetuoso; “se atrapan más abejas con miel que con hiel”.

4.- Firmeza – una vez decidido algo, debe llevarse a cabo. La firmeza tiene relación con límites claros y los límites claros dan seguridad.

5.- Planeación – tener claramente definido lo que se quiere y para qué se quiere, además del cómo y el cuándo. Exigir por exigir, ser dulce por ser dulce, son sin sentidos; exigir implica aquello que es imprescindible para que se produzca algo Hay que exigir para lograr la superación, hay que ser dulce para que el otro comprenda que lo que se exige está cimentado en el deseo de que logre su felicidad.

6.- Comunicación – dar tiempo para escuchar al otro de principio a fin viendo siempre a los ojos y evitando estar de pié cuando el interlocutor está sentado; cuidando siempre el lenguaje verbal, las palabras que se usan y el tono en el que se dicen teniendo en cuenta que alzar la voz no es sinónimo de firmeza; y poniendo atención al lenguaje corporal recordando que un gesto puede decir más que mil palabras.

7.- Emotividad / Intelectualidad – así como debe buscarse el equilibrio entre exigencia y dulzura, hay que buscarlo también entre emotividad e intelectualidad para que la razón no olvide que siempre hay emociones en juego y para que la emotividad no opaque a la razón.

8.- Empatía – tratar al otro como te gusta ser tratado: con honestidad, con respeto, con cariño.

9.- Perseverancia – dar seguimiento a las situaciones y las decisiones tomadas; generalmente los cambios perdurables se logran con el paso del tiempo y no de un momento a otro.

10.- Trascendencia – actuar teniendo presente que tanto la exigencia como la dulzura deben contribuir a la mejora personal.

Los siguientes esquemas corresponden a la propuesta de Disciplina Positiva basada en las teorías de Alfred Adler y Rudolf Dreikurs; estos gráficos pueden contribuir a ampliar la comprensión de la relación exigencia – dulzura.

positiva

negativa

 

http://www.psicoactiva.com/infantil/disciplina.htm

 

http://club.ediba.com/esp/disciplina-positiva-en-la-escuela/

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